Los platos de invierno más típicos del Pirineo

La gastronomía del Pirineo en invierno, en concreto la de Andorra, juega con elementos muy tradicionales y vinculados a la tierra y a sus antiguos modelos de sustento. La ganadería y, en menor medida, la agricultura, son las fuentes de producción básica de los ingredientes que llenan las despensas andorranas. Platos suculentos, muy sabrosos y contundentes para combatir las bajas temperaturas y sacar el día adelante con energía suficiente configuran un recetario invernal que está para chuparse los dedos (y para ganar unos kilitos, no vamos a negarlo).

Además de un producto autóctono de alta calidad, en la gastronomía del Pirineo confluyen las costumbres de las cocinas francesa, catalana y andorrana creando un abanico único de sabores que es capaz de adaptarse a todos los gustos. Las carnes al horno de leña o a la brasa, las verduras y hortalizas en salsas y guisos, los pucheros de legumbres, los embutidos, los quesos, las mermeladas y los patés, las setas… Colores, sabores y tradición se dan la mano para brindar rutas gastronómicas tan variadas como cada uno quiera.

Si eres aficionado a la buena mesa, como muchos de nuestros huéspedes y lectores, seguro que se te ha pasado por la mente en alguna ocasión el organizar una escapada de invierno al Pirineo para disfrutar de toda su gastronomía. Pues bien, aquí te dejamos unas breves referencias de platos que sí o sí has de incluir en tu dieta durante esos días de vacaciones si eliges como destino Andorra.

  • Escudella i carn d’olla.- Típica de estos meses de invierno en Andorra. De hecho, es el plato tradicional que se prepara para las comidas populares de enero coincidiendo con las festividades de San Antonio y San Sebastián. Muchos lo consideran el caldo de navidad del Pirineo (con gran tradición en tierras catalanas también). Es, en realidad un guiso muy caldoso hecho a base de carne hervida (de cerdo, de ave, butifarras y morcillas) con garbanzos y verduras.
  • El trinxat de montaña.- Es una especie de crema de verduras o, más bien, un puré -depende de la consistencia que se elija- elaborado con col verde, tocino, patata y ajos. Se pueden hacer muchas variantes: trinxat de butifarra, trinxat de setas… Pero el original se toma con lonchas de panceta.
  • Trucha a la andorrana.- Para los aficionados al pescado, dado que Andorra no es una zona de costa, la verdad es que la variedad en este aspecto escasea. Lo que sí se cocina son los pescados de río, de los cuales el más apreciado es la trucha. En el Principado se prepara de una forma muy sencilla, frita, levemente empanada en harina y con lonchas de jamón serrano. La clave de este plato de trucha a la andorrana es que tanto el pescado como el jamón sean de la máxima calidad.
  • Seques amb botifarra.- Las judías con butifarra no fallan nunca. Son un must de la gastronomía andorrana y levantan el ánimo a cualquiera. Aunque pueda parecer un plato bastante calórico, la judía equilibra muy bien y no es un plato pesado. Muchos son los comensales que lo preparan como plato entrante o para poner como tapa en un aperitivo.
  • Rostes amb mel.- El invierno hay que endulzarlo y en Andorra tenemos un plato único para eso: jamón cocido loncheado aderezado con miel y vinagre. Ideal para picar algo o para una cena entre amigos.

Platos de verano típicos de Andorra

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